La Carta a los Efesios 1: Una Introducción - 24 de Junio 2010 - Blog de Enseñanza - VUELVENOS Caminando en la Senda Antigua
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Inicio » 2010 » Junio » 24 » La Carta a los Efesios 1: Una Introducción
8:57 PM
La Carta a los Efesios 1: Una Introducción
I) INTRODUCCION Efesios merece ser leído cuidadosamente por la iglesia hoy día. Díaz en los que nos encontramos en una crisis de identidad, especialmente, ignorando completamente la naturaleza de la iglesia y lo particular de nuestro llamado en Cristo. El miembro promedio de la iglesia de hoy día no le concede un gran valor a la Iglesia. Un ejemplo claro lo demuestran las estadísticas, que señalan que existe un 81% de norteamericanos que piensan que ellos pueden llegar a formarse sus propios puntos de vista religiosos sin necesidad de estar afiliados a ningún tipo de iglesia.
 
La iglesia no es influye en sus vidas, y no ven ningún problema en tener ese punto de vista. Esta actitud se ha infiltrado gradualmente en las mentes de muchos cristianos, al punto que el cuerpo del Señor ha perdido mucho de su atractivo para ellos. Otra razón por la cual Efesios merece nuestra atención es porque muchas congregaciones de la iglesia del Señor se han secularizado.
 
En lugar de escudriñar las Escrituras para ver cómo Dios quiere su iglesia sea, algunos han tenido la tendencia de conformar la iglesia según la imagen que han elegido para ella. Se ha convertido en una institución con un propósito y una misión que responde, cada vez más, a las crecientes "necesidades” e "inquietudes” de una sociedad secular. Lo irónico es que, aunque las congregaciones se hallan a sí mismas haciendo análisis de mercados, evaluaciones de necesidades y desarrollos de programas para atraer a los cristianos, la gente todavía no coloca a la iglesia en un lugar alto, en lo que atañe a sus prioridades.
 
Ciertamente, no son todos los cristianos los que han perdido el aprecio y el amor por la iglesia. No todas las congregaciones de la iglesia del Señor se han conformado al modo de pensar de carácter secular. No todas las iglesias han perdido su singularidad, pero eso sí, todos los cristianos y todas las congregaciones enfrentan la amenaza de perder lo que Dios realmente tiene en mente para su iglesia y para su pueblo.
 
Efesios nos recuerda que la iglesia está conformada por un pueblo —un pueblo redimido. La iglesia es la nueva humanidad de Dios. Efesios afirma la gloria de esta verdad. Incluye la descripción que hace Pablo de la naturaleza de la iglesia en la que ésta es la nueva y maravillosa humanidad. Estaba llamando a los cristianos a vivir como la nueva humanidad la cual Dios ha hecho nacer a través de Cristo. Cada vez que leemos una epístola del Nuevo Testamento, hay cinco preguntas básicas a las que debemos responder:
 
1) ¿Quién la escribió?
2) ¿A quién fue escrita?
3) ¿Cuándo fue escrita?
4) ¿Por qué fue escrita?
5) ¿Cuál es el mensaje básico?
 
Antes de que comencemos nuestro estudio de Efesios, y de lo que tiene que decir acerca de la nueva humanidad de Dios, necesitamos tomarnos un tiempo para responder a estas preguntas. EL AUTOR Ya desde el primer versículo, Efesios identifica al autor: "Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, a los santos y fieles en Cristo Jesús que están en Éfeso: Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo” (1.1– 2).
 
Era común en el primer siglo que los escritores comenzaran sus cartas identificándose a sí mismos. Pablo siguió el mismo patrón. Pablo también reclamó para sí mismo, un título que Jesús les dio a los doce apóstoles (Lucas 6.12–13). Él era un "apóstol” (del griego: apostolos), alguien escogido y enviado especialmente para llevar un mensaje de autoridad.
 
Lo que Pablo escribió tenía autoridad. Era más que las opiniones, ideas o sugerencias propias de Pablo. Su mensaje no se originó en él mismo; le fue dado por Jesucristo.

Sus escritos debían ser recibidos de la misma forma como se reciben las palabras y las instrucciones de Jesucristo el Señor. Pablo les informó a sus lectores que su apostolado no era algo que él se ofreció a hacer como voluntario. Él no solicitó tal puesto. Ninguna iglesia lo nombró en ese puesto. Más bien, llegó a ser un apóstol con base en la más alta autoridad posible: la encomienda dada por Jesús por la voluntad de Dios, el Padre.
 
Cuando leemos Efesios, necesitamos vernos a nosotros mismos parados sobre tierra santa. Lo que leemos no son las simples palabras de un simple mortal. Son las palabras de Dios. Es Dios el que nos habla por medio de Pablo, el apóstol, según lo que éste escribió.
 
 
LOS RECEPTORES Este libro fue dirigido "a los santos y fieles en Cristo Jesús que están en Éfeso”. Nótese lo que Pablo dijo acerca de sus lectores. En primer lugar, eran "santos” (del griego: hagios). Esta palabra no se refiere a una clase especial de cristianos que estén por encima de los demás. Los santos no son un pequeño grupo de cristianos excepcionales cuya santidad supere la norma. La palabra "santo” es una designación que se aplica a todo cristiano. Todo hijo de Dios es un santo en el sentido de que él o ella ha sido apartado para pertenecer a Dios.
 
El término se usó al comienzo para describir a la nación de Israel. Israel era la "nación santa”. Actualmente el término incluye a todo el pueblo que ha llegado a pertenecer a Dios, a través de Cristo. La nueva humanidad de Dios en Cristo es hoy el Israel de Dios (Gálatas 6.16). En segundo lugar, ellos eran "fieles” (del griego: pistos). En otras palabras, Pablo consideraba a sus lectores como un pueblo que había depositado su confianza en el Señor Jesucristo.
 
Ellos eran creyentes en Cristo, en contraste con los incrédulos. En tercer lugar, ellos estaban "en Cristo Jesús”. Esta frase clave de Efesios aparece en el versículo 1.
La nueva humanidad de Dios nace y experimenta la vida estando "en Cristo”. El estar "en Cristo” es estar unido a él, así como lo están los sarmientos a una vid o los miembros a un cuerpo.
 
Los cristianos depositan su confianza en Cristo y tratan de vivir vidas que muestren tal confianza en él. Por último, los receptores estaban "en Éfeso”. Éfeso era la capital de la provincia romana de Asia y era un grande y bullicioso puerto comercial. También era el centro de adoración de la diosa pagana Diana.
 
El Templo que se le erigió en su honor es considerado todavía como una de las Siete Maravillas del Mundo.-- Pablo había visitado brevemente a Éfeso, durante su segundo viaje misionero (Hechos 18.18–21). Él después regresó y se estuvo más de dos años allí, durante su tercer viaje misionero. Después de enseñar por más de tres meses en la sinagoga, fue forzado a buscarse otro lugar y comenzó a enseñar en la escuela de uno llamado Tirano (Hechos 19.8– 9). Pablo se ganaba el sustento como fabricante de tiendas.
 
Las noticias de su mensaje se esparcieron por toda la región (Hechos 19.10). Ocurrían milagros. Se usaban pañuelos y delantales, que habían sido tocados por Pablo, para sanar a los enfermos (Hechos 19.11–12). Los demonios eran echados, aun por exorcistas judíos (Hechos 19.13– 16). Los convertidos del paganismo se arrepentían de sus malos caminos y quemaban sus libros de hechicería (Hechos 19.18–20).
 
Eventualmente, un disturbio se desató cuando Demetrio, un platero, alegó que el éxito de Pablo constituía una amenaza a la economía de la ciudad. La predicación de Pablo estaba afectando las ventas de los que hacían estatuas a la diosa Diana (Hechos 19.23–41). Esto eventualmente fue causa para que Pablo saliera, pero no antes de que la iglesia estuviese firmemente establecida.
Pablo nunca visitó Éfeso nuevamente, pero sí tuvo un encuentro con los ancianos en el puerto cercano de Mileto, cuando regresaba a Jerusalén. Allí les dio un conmovedor discurso de despedida (Hechos 20.13–38). Debería hacerse notar que la designación "en Éfeso” no se encuentra en los manuscritos más antiguos.
 
Hay quienes sugieren que se le debe tomar como una carta circular, la cual era para todas las iglesias de Asia Menor, no sólo para Éfeso. Tampoco se encuentran en el libro de los Efesios los típicos saludos a individuos en particular, a quienes Pablo pudo haber conocido durante su larga estadía en Éfeso. El libro no menciona ninguna experiencia en común. La carta parece carecer de la clase de referencias personales que encontramos en algunas otras cartas de Pablo. Esto puede prestar apoyo a la idea de que Efesios era una carta circular. No obstante, la designación geográfica en sí, de los receptores, no altera el mensaje básico.
 
La carta es un mensaje para la iglesia en todo lugar y para todos los tiempos.
 
 
LA FECHA Pablo menciona tres veces, en la carta, que él escribe mientras está preso (3.1; 4.1; 6.20). Ha sido considerada por largo tiempo como una de las cuatro cartas conocidas como Epístolas de la Prisión (Efesios, Filipenses, Colosenses y Filemón). Tenemos buenas razones para creer que el sitio de este encarcelamiento en particular fue Roma (d.C. 60–62). Pablo pasó dos años en la prisión, en Roma (Hechos 28.16–31). Además, la tradición —de la iglesia primitiva hasta el siglo ocho— siempre supuso que Roma era el lugar de origen de las epístolas de la prisión. Epafras vino a visitar a Pablo y le comunicó al apóstol algunas noticias perturbantes sobre la iglesia de Colosas.
 
 Aparentemente, alguna falsa enseñanza estaba destruyendo esa iglesia, así que Pablo les escribió una carta a los Colosenses. También le escribió una carta personal a un miembro de esa congregación el cual se llamaba Filemón. Ésta se refería a un esclavo llamado Onésimo, el cual pertenecía a Filemón, y que había obedecido el evangelio y había sido enviado de nuevo a su amo. Efesios también fue escrita durante este tiempo, ya sea a la iglesia que estaba en Éfeso o a las iglesias vecinas que estaban en la provincia romana de Asia. Todas las tres epístolas fueron entregadas por Tíquico, el "hermano amado” de Pablo, y "fiel ministro en el Señor” (6.21). Filipenses fue escrito, evidentemente, en otra ocasión durante el mismo encarcelamiento romano.
 
 
EL PROPÓSITO
Cuando leemos a través de Efesios, podemos percibir dos propósitos mayores. En primer lugar, Pablo deseaba explicarles la naturaleza de la iglesia, la nueva humanidad de Dios, por medio de mostrarles su origen, su conformación con judíos y gentiles salvos, y su propósito eterno (capítulos 1—3). En segundo lugar, Pablo buscaba la forma de hacerle un llamado a la nueva humanidad de Dios a fin de que tuviera una conducta apropiada (capítulos 4—6). Una conducta apropiada incluye darle la más alta prioridad a la unidad en el cuerpo de Cristo (4.1–16), el buscar seriamente la piedad en el diario vivir (4.17—6.9), y el estar prudentemente a la expectativa de la resistencia de Satanás, en todo el camino (6.10 –20). (En "Un bosquejo del libro de Efesios”).
 
 
EL MENSAJE
El tema medular de Efesios está contenido en los siguientes versículos: … para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades… para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales, conforme al propósito eterno que hizo en Cristo Jesús nuestro Señor,… (2.15–16; 3.10–11). Su mensaje más importante se centra en la acción salvadora de Dios por medio de Jesucristo para crear la nueva humanidad de Dios en medio de la antigua.
 
La carta combina "doctrina y deber cristianos, fe y vida cristianas, lo que Dios ha hecho a través de Cristo y lo que nosotros debemos hacer en consecuencia”.
 
 
CONCLUSIÓN Considere cuán significativo puede ser un estudio de Efesios para cristianos en lo individual. Sigue siendo el mejor libro que explica la naturaleza e importancia de la iglesia —la nueva humanidad de Dios. Las personas pueden abordar el estudio de Efesios en tres formas: Algunos leen Efesios como una carta escrita a gente que vivió hace mucho tiempo, y por lo tanto, no captan el mensaje que contiene para los cristianos, hoy día. Esto hace del estudio de Efesios algo que no pasa de ser un estudio de un documento antiguo, el cual no tiene relevancia contemporánea. Si abordamos el estudio de esta forma, es probable que no tomemos el mensaje seriamente y puede que hasta nos aburramos con él.
 
Hay otros que leen Efesios como un curso doctrinal de estudio y, por lo tanto, no captan la mitad de su mensaje para los cristianos de hoy día. Efesios contiene una gran cantidad de doctrina. Presenta alguna teología básica respecto a la iglesia y el plan de Dios para salvar al hombre. Si abordamos Efesios, tan sólo como un libro de texto sobre doctrina, e ignoramos las aplicaciones prácticas que también ofrece, obtendremos sólo la mitad del mensaje. Esta forma de abordarlo causará que nos perdamos de uno de los objetivos más importantes del libro —cambiar nuestras vidas al ser un pueblo que ha llegado a formar parte de la nueva humanidad de Dios.
 

Leamos Efesios como el mensaje de Dios que es para nosotros. Esa es la forma como Dios quiere que abordemos Efesios. Es la palabra de Dios. Si lo abordamos con esta actitud, saldremos como un pueblo que ha cambiado. Eso es lo que Dios quiere. Oro pidiendo que esto es lo que sucederá en su caso. ¡Que Dios le bendiga al comenzar usted un viaje a través de este maravilloso libro!
Categoría: ESTUDIOS | Visiones: 2494 | Ha añadido: cristianojpv | Tags: Cristo, iglesia, Predicas, ABRAHAM, Sermones, Efesios, Pastores, Maestro, Pacto, Israel | Ranking: 4.0/1
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