EL BAUTISMO DE INFANTES - 21 de Julio 2010 - Blog de Enseñanza - VUELVENOS Caminando en la Senda Antigua
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EL BAUTISMO DE INFANTES
"BAUTISMO DE INFANTES"
 
Y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos. (Mat. 18:3-4 RV60)
 
La nueva dispensación, o más bien, el nuevo pacto señala una serie de actos que preceden al bautismo, ya hemos visto algunos como el oír la Palabra de Fe, el creer, el arrepentirse y el obedecer entre otros. Además del compromiso adquirido de una nueva vida en Cristo Jesús (Rom. 6:4), estos simples actos de obediencia y fe son imposibles de realizar por un niño (infante).
 
En vista de que el bautismo es para "perdón de pecados” (Hechos 2:38) y los niños no son pecadores, dado que están ciegos al los principios morales establecidos por Dios como lo señalan las siguientes escrituras: Y vuestros niños, de los cuales dijisteis que servirían de botín, y vuestros hijos que no saben hoy lo bueno ni lo malo, ellos entrarán allá, y a ellos la daré, y ellos la heredarán.
 
(Deu 1:39 RV60) Comerá mantequilla y miel, hasta que sepa desechar lo malo y escoger lo bueno.
 
(Isa 7:15 RV60) Al estar incapacitados para tal, carecen de pecados, tal cual como lo indica Juan 9:41 "Jesús les respondió: Si fuerais ciegos, no tendríais pecado; mas ahora, porque decís: Vemos, vuestro pecado permanece.”
 
Dado que la culpa del pecado de un padre no es "llevada” por su hijo, queda descartada la posibilidad de esta herencia de pecado. El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo; la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él. (Eze 18:20 RV60) Todo lo contrario, Jesús declaró que el Reino de los cielos les pertenece a los que son como niños (Mateo 19:14).
 
Las escrituras que se usan para referirse al "pecado original” en niños por lo general son mal interpretadas. El salmo 51:5 se traduce literalmente de la siguiente manera: "He aquí, en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre”. David no se refiere a la condición que quedó después de su nacimiento, sino del lamentable ambiente dentro del cual había nacido. Por ningún motivo este texto señala que David naciera pecador. Esto sería una clara contradicción a muchos versos de la escritura donde señalan que la conciencia (el saber distinguir entre el bien y el mal) es un factor respecto al pecado.
 
Eze 18:20 El alma que pecare, esa morirá; el hijo no llevará el pecado del padre, ni el padre llevará el pecado del hijo; la justicia del justo será sobre él, y la impiedad del impío será sobre él.
 
¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley; porque tampoco conociera la codicia, si la ley no dijera: No codiciarás. Mas el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, produjo en mí toda codicia; porque sin la ley el pecado está muerto. Y yo sin la ley vivía en un tiempo; pero venido el mandamiento, el pecado revivió y yo morí. Y hallé que el mismo mandamiento que era para vida, a mí me resultó para muerte; porque el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, me engañó, y por él me mató. De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno. ¿Luego lo que es bueno, vino a ser muerte para mí? En ninguna manera; sino que el pecado, para mostrarse pecado, produjo en mí la muerte por medio de lo que es bueno, a fin de que por el mandamiento el pecado llegase a ser sobremanera pecaminoso. (Rom 7:7-13 RV60)
 
El pecado, pues, está en aquel que sabe hacer lo bueno, y no lo hace. (Jas 4:17 RV1865)
 
Es un error pensar que LA CULPA de Adán y Eva recae sobre cada ser humano que nace. Es muy diferente hablar de LAS CONSECUENCIAS. Efectivamente son las consecuencias del pecado de Adán y Eva las que alcanzaron a TODOS LOS HOMBRES. Sin embargo, la culpa por la desobediencia de los primeros seres humanos, es propia de ellos. Los resultados que produjo el pecado de Adán y Eva fueron: la muerte, el dolor de los nacimientos, una tierra que fue maldecida, y el conocimiento del bien y del mal (Génesis 3.1–22); pero no son parte de tales resultados: la culpa heredada.
 
De hecho, la Palabra de Dios indica que cada uno de nosotros dará cuenta de si mismo. Porque es menester que todos nosotros comparezcamos delante del tribunal de Cristo; para que cada uno reciba las cosas hechas en su cuerpo, según lo que hubiere hecho, sea bueno, o sea malo. (2Co 5:10 RV1865)
 
El conocimiento del bien y del mal tampoco es causa de corrupción en el hombre, de ser así Dios y los siervos celestiales también estarían bajo esta corrupción. En Génesis 3:22 se recoge que Dios dice: "El hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal”. Es la incapacidad del hombre de elegir lo bueno, lo que lo "lleva cautivo al pecado”. Por la mala administración de su conocimiento, el hombre cae en falta delante de Dios. Dado que es incapaz de obedecer en todo a Dios, se hace culpable de todo delante de Él. Dios NO da un espíritu corrupto a los niños cuando nacen.
 
Siendo él, el Padre de los Espíritus (Hebreos 12:9) y quien provee de espíritu a cada ser humano (Ecle. 12:7) es imposible que este espíritu sea corrupto, Dios no es el origen del mal. Lo que hallé fue sólo esto: que Dios hizo recto al hombre, mas ellos se buscaron muchas perversiones. (Ecle 7:29 N-C)
 
Y tal vez lo más importante: en la Biblia no se encuentra un precedente para el bautismo de infantes. Los bautismos de familias no son la excepción. Los que creían y se bautizaban eran "hombres y mujeres” (Hechos 8.12), siendo la anterior una frase que no incluye a los infantes. La palabra "casa”, tal como se usa en la Biblia, incluye normalmente a los adultos, no a los niños. Note cómo José dejó alimentos para el pueblo y les dijo con las siguientes palabras que tal alimento era: "para vuestro mantenimiento, y de los que están en vuestras casas, y para que coman vuestros niños” (Génesis 47.24).
 
En cada caso en el que la palabra "casa” se refiere a un grupo de personas, el contexto indica claramente que los infantes no están incluidos (Juan 4:53; Filipenses 4:22; Tito 1:11; Hebreos 11:7), pues éstos no son capaces, mentalmente, de las cosas que se describen en tales versículos. Lo mismo se puede decir en referencia a lo que se conoce como conversiones de familias:
 
 
1) La casa de Israel (Hechos 2:36), aprendió por boca de Pedro (Hechos 2:14–36), preguntó qué debía hacer (Hechos 2:37), se le dijo que debía arrepentirse y ser bautizada para el perdón de los pecados (Hechos 2:38), recibió la palabra, y fue bautizada. Los infantes no tienen pecados, de los cuales ser perdonados y no pudieron haber respondido según los requerimientos de este pasaje; así que, no pudieron haber sido incluidos en el bautismo de Hechos 2:41.
 
 
2) La casa de Cornelio era temerosa de Dios (Hechos 10:2), estuvo presente oyendo el mensaje (Hechos 10:33), recibió la palabra (Hechos 11:1), habló en lenguas (Hechos 10:44–46), y se le mandó que se bautizara (Hechos 10:48). Los infantes no habrían estado incluidos en tales acciones.
 
 
3) A las personas que estaban en la casa de Lidia se les refiere como "su familia”, y ella misma habla de: "mi casa” (Hechos 16:15), lo cual indica que no tenía esposo. De otro modo, hubiera dicho "nuestra casa”. No hay prueba de que ella fuera casada, o de que tuviera niños.
 
 
4) Pablo les habló la palabra del Señor a todos los que estaban en la casa del carcelero de Filipos (Hechos 16:32). Después de que fueron bautizados, ellos creyeron y se regocijaron (Hechos 16:34). Los infantes no pudieron haber sido partícipes de tales actividades.
 
 
5) Crispo y toda su casa creyó en el Señor (Hechos 18:8). Los infantes no tienen la capacidad de creer en el Señor, de modo que, ellos no hubieran sido incluidos entre los estaban en la casa de Crispo, y que fueron bautizados (1 Corintios 1:14).
 
6) Pablo bautizó a la casa de Estéfanas (1 Corintios 1:16). Esta casa también ministraba a los cristianos (1 Corintios 16:15), una actividad que sería imposible de llevar a cabo, por parte de infantes. El argumento a favor del bautismo de infantes, que se basa en los bautismos de familias, deja mucho a la imaginación. El bautismo de infantes no cumple con los requisitos del bautismo del nuevo pacto, pues los infantes no tienen pecados de los cuales ser perdonados (Hechos 2:38; 22:16), y no son capaces de cumplir con los requisitos previos a este bautismo.
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